domingo, 28 de junio de 2015

BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA

EL JOC DE PILOTA, Llorenç Millo

EL JUEGO DE PELOTA EN VALENCIA, Francisco Almela y Vives

PILOTA VALENCIANA, Proposta didàctica per ensenyar i aprendre el nostre joc, Daniel Martos i García y Guillem Torrent i Benavent

www.fepdival.es

VÍDEO SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LA PILOTA


LO QUE PUDO SER EL INICIO DE LA PILOTA

Una leyenda cuenta que probablemente el rey Giges de Lidia (s. VII a.C) inventó el juego de la Pilota con el fin de entretener a sus súbditos durante una época de gran pobreta que sufrió su país. Crearon turnos en los cuales los ciudadanos unos días comerían y otros tan solo desayunarían, por ello, los días de desayuno, debían jugar a la pilota para olvidar el hambre mientras jugaban.No existe un tratado uniforme sobre la historia de los juegos de pilota, pero sí encontramos algunas referencias históricas de juegos de pilota en China o América anteriores a la conquista española, en el Antiguo Egipto o en la Roma Imperial.


EL JUEGO DE PILOTA EN LA ANTIGUA GRECIA Y ROMA IMPERIAL

Existen numerosas referencias del juego de pilota en la antigua Grecia. Homero, un conocido poeta helénico del siglo VIII a.C. hablaba en sus obras sobre juegos de pilota, y a pesar de que no formaban parte del panorama olímpico si estaba presente en la vida social de la época. En algunos gimnasios griegos había una o varias dependencias conocidas como sphairisterions donde jugaban con una sphaira, la pilota. El conjunto del juego y de todas sus normas lo denominaban, sphairistika. Además tenemos constancia de algunos tipos de juegos de esta época en Grecia tales como: Episkiros, Feninde, Aporaxis y Urania.





Pasamos a la Roma Imperial, donde el lugar donde se localizaba el juego eran principalmente las termas romanas. Gracias a la obra Apophoreta, de un autor tarragoní llamado Marcial, nos han llegado a nuestros días composiciones menores que nos hablan de distintas variedades del juego de pilota, estas son: la pila paganica, follis, harpestum y trigonalis. 

DE LA TRANSMSIÓN ROMANA A LA PENÍNSULA IBÉRICA

Las tropas romanas, paralelamente a la conquista, fueron transmisoras de tradiciones y costumbres y extendieron por ciertas naciones de Europa (Alemania, Italia, Francia, la Península Ibérica) el juego de la pilota. Desde Francia nos queda la herencia de las canchas cerradas para refugiarse de las condiciones meteorológicas, los trinquetes, donde jugaba la nobleza al jeu de paumme e inventó el tenis al introducir la pala para evitar hacerse daño en la mano. También nos han llegado vestigios de  juegos de pilota en civilizaciones americanas antes de la conquista española, algunas de ellas son la pilota mitxeca, la pilota tarasca o la ulama.


ULAMA

PILOTA MITXECA





De zonas de la Península como Burgos, Alicante o Cartagena existen referencias de partidas de pilota, la teoría más defendida es que la colonización romana fue la transmisora de la pilota en estas zonas. El juego que se aferra en la Península es conocido como chazas, lo que hoy en día son les llargues. Esto podría explicar las semejanzas con el juego vasco del bote luzea (ya desaparecido) y les llargues valencianas. En los siglos, XV, XVI y XVII es uno de los entretenimientos principales de la aristocracia y del pueblo llano.

LLEGADA A TERRITORIO VALENCIANO HASTA LA ACTUALIDAD

A Valencia después de la conquista, llega la pilota con la llegada del rey Jaume I, es decir, en 1238. En 1276 Alcoi fue atacada por los musulmanes mientras los soldados cristianos jugaban a la pilota, según cita Tormo. Además, el día 14 de junio de 1391 se publicó y dictó en Valencia un pregón de los honrados Justicias, Jurados y Prohombres Consejeros haciendo saber que a causa de este juego de pelota se pronunciaban blasfemias en ofensa de Dios, así como numerosas injurias de palabra y de obra contra quienes transitaban por las calles y plazas o permanecían en ellas, por ello se prohibía que ninguna persona de cualquier estado, condición o ley, mayor de diez años, jugase a la pelota dentro de los muros bajo pena de pago de oro, encarcelación o de ser azotado delante de la población.

En un primer momento, en los pueblos valencianos, los juegos se localizaron en las calles y plazas. La amplitud de las calles, las casas lisas sin estridencias, destacaron unos juegos sobre otros y pronto, el juego a rayas se convirtió en la modalidad más popular. En unos pueblos se llamaban llargues, en otros perza, galotxa antiga, etc, como consecuencia de las adaptaciones que cada pueblo hacía. La afición era abundante y las partidas se pactaban previamente, se escogía la forma de jugar según la calle, etc. Desde el s. XV hasta el XX la pelota está en continuo crecimiento y expansión y el juego se introduce también en los trinquetes, evitando las prohibiciones y aumentando los ingresos económicos por el cobro de entreada. A finales del siglo XIX la burguesía valencia menosprecio todo lo considerado rural o de pueblo y repudia la lengua y la pilota. Aún así la pilota perdura en las calles y plazas, en las villas y granes pueblos en todas las comarcas, sobre todo las más rurales y valencianas (comarcas del norte de Valencia, en las Marinas, comarcas centrales, etc.). El juego perdura incluso al franquismo, donde se encuentra más recluido que nunca. El impulso del que gozaba y las figuras de la época mueven a la afición y comienzan las revueltas. Entre las décadas de los 50 y 70 comienza una gran crisis de la pilota por diversos motivos entre los cuales podemos destacar: el cambio en la fisonomía de los pueblos, los deportes de masas, las migraciones a las grandes ciudades, desatención por parte de los gobiernos, etc.


Una pequeña revolución llega de la mano de la máxima figura de pilota valenciana tanto al trinquete como en la calle, el Genovés, quien consigue atraer de nuevo a las masas y nos hace salir un poco de la oscuridad en la que se encontraba la pilota, de esta forma, el Genovés marca un antes y un después en el posicionamiento de la pilota. 


Paco Cabanes Pastor, el Genovés.


Desde ese momento hasta nuestros días diversos acontecimientos han colocado a la pilota valenciana en un buen lugar: la creación de la Federació de Pilota Valencia en 1985, la introducción de la pilota en el currículum escolar, consolidación de campeonatos tanto profesionales como aficionados, movimiento de constitución de escuelas y clubs, etc. Estos hechos han hecho que el crecimiento siga constante y se recuperen modalidades perdidas en algunos pueblos, que se practique en las categorías inferiores asegurando así su continuidad, un auge entre las mujeres y que esté apoyado institucionalmente.