domingo, 28 de junio de 2015

DE LA TRANSMSIÓN ROMANA A LA PENÍNSULA IBÉRICA

Las tropas romanas, paralelamente a la conquista, fueron transmisoras de tradiciones y costumbres y extendieron por ciertas naciones de Europa (Alemania, Italia, Francia, la Península Ibérica) el juego de la pilota. Desde Francia nos queda la herencia de las canchas cerradas para refugiarse de las condiciones meteorológicas, los trinquetes, donde jugaba la nobleza al jeu de paumme e inventó el tenis al introducir la pala para evitar hacerse daño en la mano. También nos han llegado vestigios de  juegos de pilota en civilizaciones americanas antes de la conquista española, algunas de ellas son la pilota mitxeca, la pilota tarasca o la ulama.


ULAMA

PILOTA MITXECA





De zonas de la Península como Burgos, Alicante o Cartagena existen referencias de partidas de pilota, la teoría más defendida es que la colonización romana fue la transmisora de la pilota en estas zonas. El juego que se aferra en la Península es conocido como chazas, lo que hoy en día son les llargues. Esto podría explicar las semejanzas con el juego vasco del bote luzea (ya desaparecido) y les llargues valencianas. En los siglos, XV, XVI y XVII es uno de los entretenimientos principales de la aristocracia y del pueblo llano.

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